2 responses to “La Acampada de Málaga apoya las concentraciones ante el Parlament de Catalunya y condena el uso de la violencia”

  1. Antonio García Domínguez

    Carta abierta a las concejalas y concejales ante quienes protesté el sábado día 11 de mayo

    Queridas personas que ocupáis el cargo de concejal/a en el Ayuntamiento de Málaga:

    Lo primero que quiero hacer es pediros disculpas por el malestar personal que puede haberos causado mi actuación y la de las cientos de personas que nos concentramos a la puerta del Ayuntamiento de Málaga el pasado sábado. Siento mucho haberos causado malestar y dolor.
    No era una protesta contra vosotros y vosotras individualmente, sino contra lo que representaba aquel Acto; una ceremonia que intentaba legitimar lo que, para mi y otras muchas personas no es legítimo, una democracia que no cuenta con la ciudadanía, que nos anula y que responde a los intereses de los grandes capitales en contra del pueblo al que decís representar.
    Ese Acto ilustraba la distancia que se ha ido creando en España entre el poder establecido y la ciudadanía. Entre los problemas reales y la visión de la sociedad que representa el engranaje del poder oficial. Entre el mundo de las galas, los canapés, los coches oficiales o las redes de influencia y los valores en los que creemos y queremos para nuestra vida.
    No soy un joven indignado. Llevo más de treinta años implicado en actividades sociales. Durante este periodo, en varias ocasiones mi posición estaba tan cercana y entrelazada con esas estructuras de poder que tan bien conocéis, que hubo un momento en que no sabía cuál era mi lugar. Desde luego, y lo puedo decir en primer persona, reconozco que son muchas las herramientas de atracción que tiene el sistema y comprendo lo fácil que es caer y dejarse llevar por el engranaje.
    Tal fue la pérdida que ha sido necesario que surja este potentísimo movimiento social, regenerador de almas e instituciones, para que me reencuentre con la bondad, la alegría de vivir y el amor a mis semejantes. Todo ello había quedado empañado por el sistema de intereses, juegos y dobles juegos, alianzas, entramados y demás, en que se ha convertido nuestra vida pública.
    La protesta fue pacífica y, a ratos, divertida. Sin embargo, me preocupé cuando reconocí que en mí estaban apareciendo sentimientos muy negativos hacia vosotros y vosotras. La situación lo daba, el clima lo daba, la protesta lo daba. Allí estabais, con vuestras galas, disfrutando de una ceremonia y de la toma de un poder que, sinceramente, creo que no os corresponde. Un poder fruto de un sistema electoral profundamente injusto que tapona cualquier iniciativa ciudadana y que siempre juega a favor de los grandes partidos, que se han convertido en estructuras al servicio de muchos intereses, menos los del pueblo.
    En el fondo, creo, estaba la intención de que, con nuestra protesta, algunas/os de vosotros/as rompierais con la farsa que allí se representaba. Desde luego, algo muy inocente y, en cualquier caso, ese no era el camino para conseguirlo.
    Sé, estoy seguro, que buena parte de vosotros y de vosotras sois gente honesta. Personas con buenos sentimientos hacia su familia, sus amistades o su vecindario. No sois ni mejores ni peores que la gente que estábamos al otro lado de la calle. También sé, porque lo he vivido, lo fácil que es perderse y acabar adorando al becerro de oro de este mundo de poder e influencia en que se ha convertido la política.
    Es más, pienso realmente que os sentiríais mucho más felices si nuestras propuestas se llevaran a cabo. Estoy seguro de que la regeneración ética y moral que pretendemos con el movimiento Democracia Real Ya, sería un confortable colchón en el que también os gustaría estar, ocupando el espacio que os corresponde.
    No es un tema de derechas o izquierdas. En ambos lados hay personas de mucha valía y honestas. En ambos lados, hay personas que vienen a aprovecharse de la política y de la gente que la ha votado. Defenderé con energía vuestro derecho a hacer vida pública y a ejercer cargos en representación de la ciudadanía, con vuestras ideas que no son las mías… pero trabajaré día a día para evitar que la palabra democracia siga siendo mancillada por el sistema electoral y por los privilegios de la nueva casta política que ha aparecido en España en los últimos años.
    Os invito, de persona a persona, a:
    – Sentiros más justas/os, promoviendo un sistema electoral proporcional e inclusivo, que no manipule ni corte la voz de las minorías… Somos ya tanta gente en las minorías que nos hemos convertido en la gran mayoría.
    – Sentiros más honestas/os, promoviendo una completa austeridad en vuestra labor de servicio público y no permitiendo privilegios, manejos o componendas.
    – Sentiros más unidas/as, más en conexión con el pueblo al que decís representar, promoviendo la transparencia y la participación real de la ciudadanía en las decisiones.
    En definitiva, os invito a que os sintáis mejores personas si tomáis consciencia de lo que sois, de lo que somos, de lo que es. No hay separaciones: vuestra felicidad y bienestar son la misma felicidad y bienestar que todas y todos anhelamos y no llegará si hacemos un aparte entre la nuestra/vuestra y la del resto.
    Por todo ello, os ofrezco un compromiso: trabajaré para promover entre las personas que conformamos el llamado Movimiento “Democracia Real Ya” o 15-M, una mejor manera de manifestar nuestra posición.
    A mis queridísimas compañeras y compañeros de revolución, a quienes estaban junto a mi al otro lado de la calle, les propondré que practiquemos con el ejemplo, que en cada uno de los pasos y acciones que desarrollemos, mostremos a la sociedad con nuestro testimonio, que es posible el mundo que queremos construir. Que para la próxima protesta, llevemos cánticos divertidos y mordaces pero no insultantes, ofrezcamos flores a las personas a las que dirigimos nuestra protesta en señal de paz y amor, encendamos velas, hagamos pancartas creativas e ilustrativas de lo que queremos manifestar, lancemos globos, acompañemos nuestros cánticos con tambores y otros instrumentos musicales, hagamos bailes o nos disfracemos… Todo esto nos permite manifestar nuestra indignación sin sentir que estamos agrediendo a otras personas. Debemos demostrar que es posible el mundo que queremos y pedimos. Mostrarles y mostrarnos que: Nosotras y nosotros somos a quienes estábamos esperando… para cambiar el mundo.
    De un aprendiz de amigo de sus “enemigos”,
    Antonio García Domínguez.

  2. Miki

    Me parece muy importante, sin desvirtuar el verdadero propósito de la manifestación del 19, que masivamente nos pronunciemos contra la violencia el próximo domingo, para desvincularla del 15M y para aburrir a l@s violent@s.

    Las ideas,

    Sin respeto,

    Se olvidan.

    La razón,

    Con violencia,

    Se pierde.